Ya con los resultados del escrutinio definitivo oficialmente publicados, este lunes se pudo tener una idea más precisa del escenario que dejaron las PASO del 14 de abril en un distrito como el de la ciudad de Paraná, con más posibilidades de ser modificado en las generales de junio que el provincial.

Para la intendencia de Paraná, las diferencias entre el peronismo y Cambiemos no fueron tan abultadas como para el orden provincial.

Las siete listas de la interna del PJ unido sumaron 64.250 votos. Las tres listas de Cambiemos, 56.453. La diferencia fue de 7.797 votos.

Esto significa que si el 9 de junio se repitiera la elección de manera idéntica al 14 de abril, y todos los votos quedaran dentro de los mismos frentes electorales, Adán Bahl obtendría sobre Sergio Varisco una diferencia a su favor de 7.797 votos.

Pero, se sabe, eso nunca ocurre. Las generales son otra elección, que sucede en otro contexto y con menos candidatos que las primarias. Lo esperable, en principio, es que el resultado de las PASO se consolide por lo que se llama “voto a ganador” de parte una franja “blanda” de electores y de algún porcentaje que en las primarias no votó, por distintas razones, pero que se espera que lo haga en las generales.

El “ganador” claro de esta elección se llama Gustavo Bordet. Y Bahl corre con la ventaja de llevarlo en su boleta. Hubo 71.337 paranaenses que votaron por la reelección del gobernador. Y sólo 43.403 que lo hicieron para que Bahl sea el candidato a la intendencia de Paraná.

Esa diferencia se explica, naturalmente, en una interna peronista que tuvo siete precandidatos para le intendencia y uno para la gobernación. No obstante, y a pesar de no haber llevado el mismo número y nombre de boleta, estaba claro que Bahl era el candidato oficial. Alcanzaba con ver la enorme diferencia de recursos con los que el Vicegobernador encaró la campaña respecto a sus contrincantes internos.

Bajo esta mirada, y tomando en cuenta además la estatura política de los adversarios internos de Bahl, el voto peronista no se concentró tanto como podía esperarse. Hubo 20.847 paranaenses que optaron por otra alternativa dentro de la interna del PJ.

Esos son los votos que Bahl debe contener para las elecciones generales. Entre los más votados, hay de todo. Está un histórico del PJ como Fernando Sibulofsky (4.963 votos); el candidato kirchnerista Roberto Schunk (4.609); el peronista recostado a la derecha Cristian Ulián (4.008) y el inefable Gerardo González (3.191).
Acuerdos y votos cruzados
Tras las PASO, Varisco exhibió el apoyo de algunos candidatos que integraron las listas de Sibulofsky y de González. El Intendente, que en su modo de construcción política ha demostrado a lo largo de los años ser el más peronista de los radicales, también publicó el apoyo del partido Ser (una nueva fuerza que combina peronistas renovadores y evangelistas) que en la ciudad juntó 2.066 votos para la categoría intendente.

El 9 de junio se podrá ver qué tan efectivo resulta ese apoyo a Varisco que, de producirse, significaría un problema de contención interno para Bahl. Sería algo así como la segunda vuelta en Paraná de la boleta cortada que benefició a Varisco y Bordet y perjudicó a Bahl y al candidato a gobernador de Cambiemos, Atilio Benedetti.
Promueven cortar a Benedetti y a Bahl Redacción de Página Política 08 Abr, 2019
El 14 de abril, Benedetti sacó 42.407 votos en Paraná y Varisco, 32.858. Pero la suma de los tres precandidatos de Cambiemos a la intendencia dio 56.453. Hubo 14.046 votos a intendente de Cambiemos que no fueron a Benedetti.

En el PJ, Bordet reunió 71.337 votos en Paraná y Bahl 43.403. La suma de los siete precandidatos del peronismo a la intendencia dio 64.250. Hubo 7.087 votos que eligieron a Bordet y que no fueron a ningún precandidato a intendente peronista.

En el mano a mano, Bordet le saca una ventaja de 28.930 votos a Benedetti en Paraná. Y Bahl de 10.545 votos a Varisco.
Votos sin dueño
Está claro que ningún dirigente es dueño de sus votos. Aunque, dependiendo de las magnitudes y de los aparatos, esa afirmación se vuelve un tanto relativa. Pero sería lógico pensar que un acuerdo entre candidatos de distintos espacios nunca alcanzaría para torcer la balanza en un distrito del tamaño de la capital provincial.

En cualquier caso, y por otras razones –más de orden político e ideológico que de aparatos- se puede presumir que buena parte del voto que fue a Gainza para castigar a Varisco podría virar hacia Bahl, un peronista de un perfil potable para cierta franja electoral de Cambiemos. O que, por esta misma razón, la mayoría del voto kirchnerista que apoyó a Schunk difícilmente vaya a Bahl en la general.

Hay que decir también que el voto kirchnerista de Paraná es mucho más que lo que juntó Schunk. Hubo apoyos de Julio Solanas a Ulián y de Blanca Osuna a Sibulofsky. Ulián, Schunk y Sibulofsky suman 13.580 votos. Aunque esa cifra quizá no diga nada para junio. Quién puede saberlo.
¿Cambios en la gestión?
Lo que está claro es que es Varisco quien se enfrenta a la necesidad de revertir el resultado. Y el sentido común indica que, para alcanzar ese objetivo, lo que logre reunir de la interna del PJ, del partido Ser o de cualquier otro acuerdo con dirigentes peronistas debe ser superior a lo que se le vaya de Gainza. Y, además, necesita que lo que pierda de Gainza no migre a Bahl.

Por fuera de estas especulaciones no hay mucho más. Varisco sostendrá el 9 de junio el sello Cambiemos. Eso implica que, como candidato único y con concejales de Gainza en la boleta, juntará todos los votos de los que siguen apostando a esta alianza. Al mismo tiempo, cargará con el costo del ajuste de Macri. Marcar distancia del Presidente podría poner en riesgo votos que fueron a Gainza en las primarias.

Además del contexto económico adverso y de no contar en la boleta con un candidato a gobernador que lo levante, Varisco cargó en las PASO con el desgaste de su propia imagen: desde la causa por narcotráfico hasta el insólito cuelgue del medidor eléctrico, pasando por los disturbios en su caravana de cierre de campaña.

Está obligado a mejorar su imagen y la de su gestión. Como mínimo, a adoptar medidas que reviertan el ostensible déficit en algunos servicios públicos del municipio, que asumen como tal en el propio varisquismo. ¿Un relanzamiento de la gestión? ¿Cambios en el gabinete? Se verá en los próximos días.

A contener

Interna del PJ: Bahl reunió 43.403 votos. Hubo 20.844 votos que no fueron a Bahl y se distribuyeron en los otros seis precandidatos a la intendencia: Sibulofsky (4.963), Schunk (4.609), Ulián (4.008), Miccelli (3.248), González (3.191), Palacios (828).
Bordet fue votado por 71.337 paranaenses.

Interna de Cambiemos: Varisco reunió 32.858 votos. Hubo 23.595 votos que no fueron a Varisco y se distribuyeron en los otros dos precandidatos a la intendencia: Gainza (20.007) y Curvale (3.588).
Benedetti fue votado por 42.407 paranaenses.

En blanco: 8.171 votos.

Tercera fuerza: Con 6.856, Armando Sánchez, del partido Políticas para la República, se ubicó como el más votado por fuera de la polarización. Le siguieron los socialistas, con la suma de 5.717 de su interna; y la Nueva Izquierda con 5.303 votos para la categoría intendente.

Fuente: Página Política

Claves

Intendencia Varisco Bahl Bordet Benedetti Macri

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