El presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Emilio Castrillón, efectuó un balance de su gestión este jueves en los tribunales de Paraná. Allí, entre las cosas que destacó de su paso por la Presidencia, se jactó de una cuestión: “El Judicial es el único Poder del Estado al que se ingresa por concurso”. Aprovechó para valorar el acompañamiento de la Asociación Judicial de Entre Ríos (AJER).

Las palabras de Castrillón invitan a repasar el intrínseco camino por el cual viene transitando básicamente ATE, ya que a UPCN no le interesó jamás, para que rija el Régimen Jurídico Básico, un proceso que establece un marco regulatorio para ingresar y ascender en la administración pública.

El año pasado Gustavo Bordet convocó a Oscar Muntes, secretario general de los estatales, para reglamentar y dar fin a un reclamo y cumplir con una manda constitucional

El Régimen Jurídico Básico fue la consigna más importante que se conoce en materia gremial en los últimos 15 años. En 2004 el tema se ubicó en la primera plana con la asunción de Jorge Busti a su tercera Gobernación. La promesa del entonces mandatario fue música para los oídos de Edgardo Massarotti, quien había sido la cara visible del reclamo social durante el gobierno de Sergio Montiel.

El 15 de agosto de 2006 el Senado dio media sanción al proyecto. La iniciativa, al tener modificaciones respecto de lo que oportunamente se había aprobado en Diputados, debía volver a esa cámara para su sanción definitiva. Hubo idas y vueltas y un debate en torno a la legalidad de la puesta en marcha. El tiempo pasó y, como suele suceder en esta tierra, pasó al olvido.

Cuando Busti puso de relieve la necesidad de reforma constitucional impulsó un paquete legislativo con dos importantes temas: el Régimen Jurídico del Empleo Público y la reforma electoral. Esta última quedó reducida a la ley de internas abiertas simultáneas y obligatorias, conocida como Ley Castrillón, declarada en partes inconstitucional.

Llegó la reforma y la Constitución de 2008 decretó en su artículo 283 que “hasta tanto se sancione la ley que establezca y determine los cargos políticos sin estabilidad que pueden ser designados sin concurso, los funcionarios de los organismos, reparticiones públicas de la provincia, los municipios y las comunas que gozan de la facultad de nombramiento de personal, no podrán ejercerla en su entidad respecto de sus familiares comprendidos en el tercer grado de consanguinidad o de afinidad, en ningún empleo público permanente”.

Una vez terminada la Convención Constituyente, Busti, entonces presidente de la Cámara de Diputados, presentó otro paquete de leyes para reglamentar los nuevos derechos y garantías incorporados al nuevo texto constitucional. No hubo nada sobre los concursos para ingresar o ascender en la administración pública.

Durante los ocho años, Sergio Urribarri no tuvo la más mínima intención de avanzar en esta dirección pese a reclamos esporádicos y casi formales que hizo el ateísta Miguel Pelandino.

El turno, ahora, es de Bordet. El año pasado hubo una convocatoria que se congeló. En partes porque desde ATE entendieron que primero había que finalizar con el pase a planta de trabajadores que estaban bajo una situación precaria, para luego sí, avanzar. El teléfono no ha sonado en calle Colón. En ATE las esperanzas están latentes. La frustración también.
Fuente: Página Política

Claves

Régimen Jurídico Básico

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles