La dirigencia de Cambiemos siente que la derrota del peronismo de Entre Ríos en las elecciones del 27 de octubre le vino a dar la razón sobre las especulaciones que hacían a mitad año, en pleno invierno, cuando veían a un gobernador Bordet despreocupado por el resultado de la elección nacional:
Cómo ven a Bordet en la campaña Pablo Bizai 29 Jul, 2019
Ahora, con los números del escrutinio definitivo en la mano -que certifica un triunfo de Juntos por el Cambio por una diferencia de mil votos en la provincia-, vuelven sobre el tema. “No los ví tan deprimidos por la derrota”, comenta, sarcástico, un dirigente radical, en alusión a la primera plana del gobierno provincial.

La misma lectura escuchó Página Política esta última semana de boca de dirigentes de otras fuerzas políticas de Cambiemos. Palabras más, palabras menos: “Bordet especuló en las primarias. Si ganaba Macri solucionaba su interna, porque no tenía que compartir poder con los referentes entrerrianos del kirchnerismo. Y con Macri no le había ido mal. Pero en agosto ganó con comodidad Alberto, aunque en Entre Ríos por menos que en la Nación. Entonces Bordet se alineó como el resto de los gobernadores, pero no se rompió la ropa en la campaña para octubre. Ya había ganado con el 58%, le convenía que Alberto y sobre todo Cristina, ganasen por mucho menos en la provincia. Lo que no esperaba era perder. Pero no los veo muy tristes”.

En política perder siempre es malo. Lo sabe Bordet, que ha recibido duras críticas como jefe político del peronismo del distrito. Desde Buenos Aires, basta con comparar el 57% de su reelección en junio con la reciente derrota que pintó de amarillo a la provincia en el mapa argentino y le quitó un senador nacional al peronismo. Desde Entre Ríos, la militancia reprocha la extrema confianza en el triunfo que llevó a minimizar los esfuerzos de campaña.

Pero, con la mirada de la interna provincial, el resultado le puede servir a Bordet para afirmar que en Entre Ríos el kirchnerismo duro, afectado por el desprestigio del ex gobernador Sergio Urribarri, no tiene peso electoral.

Es un dato que puede gravitar a la hora de armar el próximo gabinete y definir los cargos nacionales por Entre Ríos.
Unos y otros
En los análisis previos al desdoblamiento electoral y la unificación peronista, se decía que a Bordet le convenía guardar distancia de Urribarri; que si se unían perdería muchos votos de parte de electores de Cambiemos; que esos votos no podrían ser reemplazados por los que sumaría el kirchnerismo duro. Que la suma terminaría restando entre el electorado independiente.

Sin embargo, Bordet alcanza el 57% con el peronismo unido. Aunque con relativamente pocos candidatos K en sus listas y, un detalle: todos con ficha limpia, sin denuncias de corrupción. Y, claro, sin Urribarri como candidato.

La distancia entre el 57% (con 22 puntos de ventaja) y la derrota ajustada (pero derrota al fin) prueba que Bordet y Macri compartieron este año una porción del electorado entrerriano. En las primarias del 14 de abril, con el 58% y 25 puntos de diferencia (unos 140 mil votos) y en las generales del 9 junio, con 57% y 22 puntos de diferencia (unos 120 mil votos) el que encabezó la lista fue Bordet.

En agosto, con el 45%, con 9 puntos de diferencia (unos 70 mil votos) y en octubre, con mil votos abajo, la lista fue encabezada por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Entre agosto y octubre, Alberto se kirchnerizó: “somos lo mismo”, dijo y potenció el miedo al regreso de Cristina que había movilizado a la gira del “Si se puede” de Macri. Aun así, Fernández ganó por ocho puntos en el país; pero en Entre Ríos perdió.

Si lo que explica el repunte de Cambiemos de agosto (16 puntos de diferencia) a octubre (8 puntos de diferencia) es el rechazo a Cristina; en Entre Ríos, donde hubo derrota, queda claro que el rechazo al kirchnerismo es mucho mayor que en el resto del país.

No se le puede adjudicar voluntad de perder a Bordet, simplemente porque perder es siempre malo en política.

El resultado del 27 de octubre en Entre Ríos se explica en un crecimiento de Cambiemos y no en un retroceso del peronismo. En la provincia pasó lo mismo que en el país: Alberto Fernández creció desde las primarias, no mucho, pero creció. Los que pasó fue que –polarización electoral y movilización mediante- Mauricio Macri pegó un gran salto que le permitió descontar la diferencia a la mitad.

Macri logró ese salto aun cuando ninguno de los indicadores económicos de la crisis mejorara entre agosto y octubre. Fue porque consiguió el voto del histórico antiperonismo, que en estos tiempos es mayoritariamente antikirchnerismo y que en Entre Ríos es más importante que en otros distritos.

Se trata de una franja del electorado que no asocia a Bordet con el kirchnerismo. Y que en eso no se equivoca.
Fuente: Página Política

Claves

Nuevo escenario Cambiemos Bordet elecciones Alberto Fernández Macri

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles