Dolores Etchevehere declaró este lunes ante el fiscal Federico Delgado en el marco de la causa que ha iniciado, con el patrocinio de Juan Grabois. La mujer denuncia a su madre, Leonor Barbero Marcial, y a sus tres hermanos, Sebastián, Juan Diego y Luis Miguel Etchevehere, por el delito de “extorsión en contexto de violencia de género”.

Su testimonio, a lo largo de 34 páginas, se inicia con el relato de la muerte de su padre, Luis F. Etchevehere.

“Con la intención de desapoderarme ilegalmente por mi condición de mujer principalmente, mediante actos intimidatorios, tráfico de influencias, abuso de poder, amenazas de todo tipo, violencia psicológica y económica, me obligaron a renunciar a mis derechos hereditarios y a desistir de todas las denuncias en su contra que tramitan en la justicia de la provincia de Entre Ríos y de cualquier otra jurisdicción”, acusa a los miembros de su familia y señala especialmente a Luis que habría ejercido esa violencia “abusando del cargo de Ministro de Agroindustria de la Nación, (durante la gestión de Mauricio Macri) y aprovechándose de los beneficios, ventajas y capacidad de influencia sobre personas, organismos y medios de comunicación que ese lugar privilegiado de poder y dinero le otorgaba y aún le otorgan”.

Asegura que desde la muerte de su padre, conocido como Zahorí, no recibió “un centavo jamás”, ni posee “bienes de ninguna clase”. “Me ahogaron financieramente, me imposibilitaron el acceso a ingreso alguno a sabiendas que soy madre sostén de dos hijos que en ese momento eran menores de edad. Me pusieron en un estado de indefensión absoluto, hasta que finalmente, luego de varios años de intentar doblegarme para que firmara un acuerdo absurdo, leonino, abusivo, que nunca tuvo intención siquiera de considerar mis pretensiones sino que me fue absolutamente impuesto bajo amenaza y en una situación de necesidad extrema, finalmente lo lograron, sin perjuicio, cabe aclarar, de que ese ‘acuerdo’ no tuvo consecuencias jurídicas por cuestiones completamente ajenas a la voluntad e intención de los aquí denunciados. Desde su punto de vista, lo lograron, lograron su cometido que era doblegarme, aunque no hayan obtenido el fin jurídico pretendido”.

El “acuerdo” que hoy exhiben sus hermanos para desconocer su parte en la herencia, se adjunta en la denuncia de Dolores junto con otro rubricado por ella previamente ante escribano. “Tuve la precaución de dejar documentada esta circunstancia, (con su ‘voluntad viciada por violencia’) ante escribano público, con anterioridad a la firma, documetno que se adjunta”.
Antes del “acuerdo”
Dolores asegura que el acuerdo, que ella atribuye a la extorsión, “es un acuerdo privado de adjudicación y partición de la herencia de mi padre, cuyas cláusulas son en su mayoría leoninas por abusivas, irrazonables, arbitrarias e improcedentes. Previo al acto antes mencionado mediante amenazas, presiones, violencia contra mí y contra mis hijos, ya me habían expulsado literalmente de mi casa en Paraná (sita en la calle Los Vascos N°811 Paraná, Provincia de Entre Ríos). La misma había sido mandada a construir por mi padre especialmente para mí, como también lo hizo con cada uno de sus hijos. Sacaron todos los bienes muebles de esa propiedad -míos y de mis hijos- y las apilaron en un galpón de la provincia de Buenos Aires. Y me mandaron una foto que también adjunto a la presente como elemento probatorio. No sólo me echaron de mi propia casa sino que la reformaron a su antojo en un claro mensaje de amedrentamiento para hacerme saber no sólo de lo que eran capaces para doblegarme sino con qué facilidad podían hacerlo”.

“Los hechos delictivos fueron cometidos con absoluto desparpajo, abiertamente, de forma desprolija y despreocupada, como si los autores tuvieran, de antemano, asegurada su impunidad. Y es de suma importancia destacar que todos ellos se ejecutaron en un contexto cuya dinámica estuvo marcada por la violencia de género”, aseveró en la denuncia.

Tras repasar características del poder de su familia, fue advertida por rumores acerca de los movimientos que se sucedían en el expediente de sucesión de Zahorí, expediente del que ella asegura no haber tenido noticias. “Así me enteré, dos años después, que los aquí denunciados habían iniciado, a mis espaldas, el juicio sucesorio de mi padre. Decidí entonces ir al Juzgado dónde tramitaba, para verificarlo con mis propios ojos. Fue allí cuando me di cuenta que la situación era todavía mucho peor. No sólo habían iniciado la sucesión sin avisarme, sino que también me habían falsificado la firma para fraguar la instrumentación de la administración de la sucesión en cabeza de mi madre”, remarcó.

Denuncia como falsa, además, la firma de su padre. “Las maniobras que fueron siendo descubiertas mostraban que la situación era grave. La falsificación de un acta notarial en la que mi padre, manifestaba la voluntad de ceder la administración de todos sus bienes en favor de mi madre, Leonor Barbero. Es imposible que ese acto se haya celebrado en presencia de mi padre y que la firma sea la suya pues a la fecha en que se produjo el hecho mi padre se encontraba en coma inducido en el Sanatorio Mater Dei” en Buenos Aires.

La mujer refiere, en la denuncia, la necesidad de dar “una batalla cultural” respecto de su situación y cita al Papa Francisco, como lo viene haciendo, respecto de “la cultura del descarte” y los principios de la “Laudato Sí”.

Da cuenta, además, de las denuncias públicas contra las empresas de la familia. Menciona, por caso, la explotación de los hermanos Cornejo, en la estancia La Hoyita. Expresó a sus hermanos, en ese marco, la decisión de abrirse de las empresas lo que dio lugar, según su testimonio, a más extorsiones, más documentos rubricados que hoy impugna.
Mordaza para Dolores
Resume que esos acuerdos que hoy ostentan los Etchevehere suponen, en beneficio de Dolores, “trescientas hectáreas y 20.000 dólares, en el marco de una sucesión que tiene al menos (no está del todo claro) cinco mil hectáreas, y varias sociedades millonarias con activos que llegan hasta Brasil. Las tierras que “cedieron” en el acuerdo, ni siquiera le pertenecen a la sucesión, son tierras robadas por su familia a una escuela rural, de las que no tienen título. A cambio, el acuerdo establece una mordaza mediática, es decir la obligación de no hablar nunca más con la prensa de nada, de su historia, de su vida, de nada”.

“Solo la desesperación de encontrarme literalmente en la calle, porque, mis hermanos posiblemente en connivencia incluso con mi propio abogado de entonces, esperaron al momento en que se venciera el contrato de mi alquiler, y luego de que mi ex marido casualmente dejara de pagarme la obra social de mis hijos, me encontré de pronto en la calle, con mis muebles apilados en un guardamuebles, sin lugar donde ir a vivir con mis hijos. En esa situación fue que finalmente acepté firmar ese 'acuerdo privado', después de años de resistirme a sus amenazas e intimidaciones, lograron su objetivo. Era agosto de 2018, mi hermano, Luis Miguel, era Ministro de Agroindustria, y posiblemente por esa época ya sabía que su gobierno iba a perder. Desde mi punto de vista, le quedaba un año y medio más de poder, y después había que ver que pasaba. Estaba desesperada. Fue así que fui a dejar constancia ante escribano público, de que producto de mi estado de necesidad y mi desesperación iba a firmar un acuerdo privado de adjudicación y partición de bienes con mi voluntad viciada por violencia”, resume en su denuncia en la que, además, remite a las otras causas que ya ha formulado contra el vaciamiento de la empresa editora de El Diario, en connivencia con el empresario Walter Grenón.

La denuncia
Fuente: Página Política

Claves

conflicto etchevehere Etchevehere grabois

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles