Quién sabe. Tal vez sea en Entre Ríos, la provincia que avergüenza con la cláusula electoral más mezquina para las mujeres. Tal vez sea en esta provincia que se intente un proyecto de Paridad Integral.

Quién te dice. Tal vez esta vez las mujeres que hacen política en Entre Ríos ponen el ojo en el poder que han perdido sus compañeras de militancia y ya no tanto en lo que le aconseja el caudillo de su departamento.

Ojalá. Tal vez además de eso, la dirigencia femenina encuentra una alianza con las mujeres que habitan los gremios, las empresas, las vecinales, los clubes, la actividad académica y científica.

No es fácil. No lo ha sido ni lo será. Pero desde hace un tiempo viene dándose un movimiento de piezas que, quién te dice, fortalece el frente de las mujeres que deberán dar el debate en la Legislatura.

Desde que se inició la presente gestión, desde la Vicegobernación por primera vez a cargo de una mujer, se han dado algunos pasos en este sentido. A veces parecen pasos inciertos, sin consistencia pero será a partir de ahora cuando se puedan medir los resultados.
Dentro y fuera de la política
En los nueve meses que lleva la gestión de Laura Stratta se crearon el Observatorio de Género y Derechos Humanos; la Red Multipartidaria para la Igualdad; la Red Multisectorial para la Igualdad.

Detrás de algunos zoom esporádicos y la conversación permanente, podrá medirse a partir de ahora la fortaleza de lo construido. Hubo encuentros con trabajadoras de prensa para abordar la violencia mediática, la perspectiva de género en el oficio del periodista, las estrategias para darle cauce a la agenda de género en los medios entrerrianos.

Hubo desde el comienzo una estrategia de trabajo conjunto entre las mujeres de distintos partidos. Las peronistas y las radicales con representación parlamentaria; las dirigentes del vecinalismo, las que han sido más activas en esta dinámica.

También se tejieron lazos con la dirigencia femenina de clubes, vecinales, gremios, empresas desde esa red multisectorial. Compartir las vivencias de las dificultades para ganar espacios, visibilizar lo que hacen, llegar a espacios de conducción fue la base para la sororidad que se deberá poner en juego a partir de ahora.

El 15 de septiembre, de manera consecutiva, en dos ámbitos distintos, Stratta primero ante un panel de mujeres; Bordet más tarde ante sus pares gobernadores de la Región Centro anunciaron que se promoverá la Paridad Integral en la provincia.
De qué se trata
¿Qué es Paridad Integral? Supone convertir en ley la equidad de género que consagra la Constitución provincial reformada en 2008 e incumplida en los últimos 12 años.

Implica no sólo la paridad (50% para mujeres 50% para varones) para el armado de las listas para la Cámara de Diputados; la paridad para conformar la integración del Senado (se verá en la redacción como se implementa en la elección departamental); paridad para integrar la fórmula; en los partidos políticos; y equidad para la integración de los gabinetes y los Concejos Deliberantes, único ámbito, este último, que lo consagra por Ley Orgánica de Municipios (N° 10.027).

Pero más allá de los ámbitos políticos, la paridad integral supone promover la integración en paridad en la conducción de toda persona jurídica, sea una empresa, una organización no gubernamental, un sindicato, una vecinal.

Se tratará de nada más y nada menos que cumplir con la Constitución que en su artículo 17 dice, en vano desde 2008, que “se garantiza la igualdad real de oportunidades y de trato para mujeres y varones en el pleno y efectivo ejercicio de los derechos que fueren reconocidos en el ordenamiento jurídico”.

“Una política de Estado prevendrá en forma continua todo tipo de violencia y dispondrá acciones positivas para corregir cualquier desigualdad de género. Adopta el principio de equidad de género en todos los órdenes, eliminando de sus políticas públicas cualquier exclusión, segregación o discriminación que se le oponga”, agrega la Carta Magna.

“Asegura a la mujer la igualdad real de oportunidades para el acceso a los diferentes estamentos y organismos del Estado provincial, municipal y comunal. Establece y sostiene la equidad de género en la representación política y partidaria y en la conformación de candidaturas con probabilidad de resultar electas. Promueve el acceso efectivo de la mujer a todos los niveles de participación, representación, decisión y conducción de las organizaciones de la sociedad civil. Reconoce el valor social del trabajo en el ámbito del hogar”, concluye el texto. Entre paréntesis, la última oración del artículo 17, que jerarquiza el trabajo de las mujeres en el hogar, tuvo la virtud de adelantarse en diez años a los discursos políticos que recién ahora aluden a las políticas de cuidado.
Reglas de juego
El anuncio oficial es que el proyecto de Ley de Paridad Integral será puesto en consideración de mesas de trabajo que empezarán a sesionar a partir del 23 de septiembre, fecha cara a las mujeres que tomamos nota que hace apenas 73 años no teníamos derecho al voto, que la democracia era tan lábil que dejaba afuera a la mitad de la población.

Así era pese a que desde principios del Siglo XX las sufragistas daban su pelea, convirtiéndose en pioneras del movimiento feminista en la Argentina. Así fue hasta que Eva Perón promovió la sanción de la ley de voto femenino, el 23 de septiembre de 1947.

No será fácil tampoco ahora. Vale entrenarse de las lides por venir dedicando un rato a la serie Borgen. La protagonista, Birgitte Nyborg (interpretada por la actriz danesa Sidse Babett Knudsen) se convierte en primera ministra de Dinamarca como dirigente de los “moderados”. Ni populista, ni de izquierda, ni feminista. Moderada.

El verdadero primer desafío, el primer suspenso, llega con el impulso a la Paridad Integral. El principal empresario del país la amenaza con abandonar el país con sus empresas si se le impone desde el Estado la integración de un par de mujeres en el directorio de su empresa. Irse del país (resuena por estos días en la Argentina). Irse y hacer trizas la recaudación de Dinamarca.

Vale spoilear sólo ese episodio: el asunto termina bien para Birgitte y para las mujeres. Pero habrá que adquirir destreza en negociar, en tejer alianzas y sobre todo, habrá que pulir el olfato para saber que lo que está en juego es demasiado importante para dejarlo pasar.
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Fuente: Página Política

Claves

Legislatura Stratta Bordet paridad integral paridad de género

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