La cuarentena obligatoria cumple este miércoles 20 de mayo dos meses desde su implementación, que paralizó casi por completo el sistema económico y financiero de un país con arrastre recesivo. Si bien con el paso de las semanas y la evolución de los casos de coronavirus los gobiernos fueron habilitando actividades, los mercados y las empresas todavía vivencian profundas transformaciones que obligan a tomar decisiones prácticamente en el día a día.

La mayoría de las fuerzas vivas que generan trabajo y valor en Entre Ríos, se encontró con un escenario tan complejo como inédito, que puso en jaque la sustentabilidad misma de las fuentes laborales y forjó repentinos cambios y procesos internos para sobrevivir. En otras palabras, se enfrentaron, y lo siguen haciendo, ante la necesidad de surfear en aguas profundas y movedizas, sin un rumbo claro de cómo ni cuándo salir.

Ante este contexto incierto y aún difícil de describir por estar en plena mutación, el sitio económico Dos Florines realizó un panorama con la voz de los protagonistas (hombres y mujeres de diferentes empresas, tamaños y sectores de la provincia), quienes pusieron en palabras cómo ha sido el balance hasta el momento, con aciertos y desaciertos, crisis y oportunidades, pero con la convicción de tener que seguir, a pesar de que el viento sople de frente.

Héctor Motta, Grupo Motta

“Han sido dos meses de alta tensión”, sintetizó el reconocido empresario avícola. En ese contexto, valoró la capacidad del personal y de los directivos para enfrentar los problemas que se fueron presentando. Incluso, resaltó la implementación rápida de las medidas contra el Covid-19, con el resguardo en casa del personal en riesgo y la reasignación de tareas en distintas áreas.

Si bien la cadena no se paralizó por ser considerada esencial, admitió que “una de nuestras fábricas ha tenido que disminuir prácticamente el total de la operación, debido a que los puntos de ventas donde debían ser vendidos esos productos, estaban cerrados”.

Asimismo, Motta destacó la relación público-privada que se generó en este escenario de pandemia, y ello no es poco. Valoró las políticas gubernamentales –sobre todo financieras e impositivas-, además de la administración de las autoridades en todos sus niveles, del mismo modo que resaltó el rol empresario en acatar y acompañar con medidas de prevención y seguridad.

De cara al futuro, planteó que “será necesario en lo inmediato la puesta en marcha de la economía y la inversión”, tanto público como privada, “pensando en más producción y más exportación, en un círculo virtuoso de futuro”. Para que ello se dé, por cierto, reflexionó que “es tiempo de acuerdos, de mucha fe y una cuota de optimismo y esperanza con una mirada en un futuro superador”.

Leandro Garciandía, Saint Gobain

El director General Saint-Gobain Argentina, que comprende diversas empresas fabricantes de materiales de construcción en distintas provincias, recordó que desde mediados de marzo pararon “todo a cero todo”. Luego, con la rehabilitación paulatina y los protocolos correspondientes, precisó que “la planta de Entre Ríos por ser minera pudo trabajar, pero el problema es que estaba todo parado, sobre todo el principal mercado que es Buenos Aires”.

En este nuevo escenario, el también titular de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) confirmó que tuvieron “algunas ventas mínimas porque se está empezando a reactivar la construcción recién ahora en algunas provincias, como Entre Ríos hace dos semanas, pero muy lentamente”.

Desde esta perspectiva, agregó: “Las fábricas empezaron a trabajar recién a finales de abril y otras a principios de mayo. Pero con una demanda que está realmente muy quieta. Lo que se mueve es en provincias del interior del país, pero muy poco porque los ritmos de obra son muy bajos”.

Reconoció que en cuarentena, con las personas en sus casas, están saliendo productos relacionadas con refacciones. Sin embargo, esto resulta insignificante. “Abril en algunas plantas terminamos con el 6% del volumen que deberíamos haber vendido. Y en la que mejor terminamos, lo hicimos con el 35%. El resto, por debajo”, reveló.

Respecto de mayo, según estimaciones, probablemente alcancen “en algunos negocios al 45% y otros por debajo”. Ante esto, Garciandía avizora: “El panorama es muy complicado. Somos una empresa grande, que podemos tener acceso a recursos y financiamiento bancario, pero así y todo, no fue fácil el tema de conseguir liquidez. Estamos esperando poder trabajar con más normalidad. Es necesario que se reactive todo el mercado”.

Alfredo Calabrese, Integrar SA

El presidente de Integrar SA, dedicados a brindar servicios especializados de asesoramiento en operaciones bursátiles, dijo que del abanico de empresas con las que se vinculan, en estos dos meses “cayó en promedio entre un 20 y 25% el nivel de actividad y de ingresos”.

Respecto de los cambios implementados, destacó el proceso de transformación digital. “Desde el punto de vista bursátil, seguimos obrando en todas las líneas, sea cheques de pago diferido, por ejemplo. Se ha migrado a todo lo que es virtual, como el e-check, pagaré virtual, la factura de crédito digital. La mayoría de la cosas se siguen sosteniendo en función de otros instrumentos más virtuales”, indicó.

Finalmente, a modo de reflexión, para Calabrese esta crisis tiene una característica distintiva “porque pega en la persona, no en los bienes”. “Eso ha generado no sólo una cierta caída de la demanda, sino también de la oferta”, señaló, y acotó que hay sectores que están teniendo hasta un excedente financiero, pero también otros que “están buscando financiamiento para pagar salarios”, lo cual es más grave aún.

Pablo Marsó, Las Camelias

El joven empresario de la familia Marsó, a cargo de la Investigación y Desarrollo del establecimiento avícola, confió que en estos 60 días afrontaron “varios temas en paralelo para que nuestra industria no se vea afectada”, a pesar de no detener la producción y ser una industria viva. “Por suerte los pollos no se enteraron del Covid-19 aún”, bromeó.

Sobre el sector, distinguió: “El mercado interno sigue fuerte y sostenido y hasta el momento no ha demostrado un gran impacto de esta crisis. Pero en el comercio exterior se dificultan ciertas operaciones por temas meramente operativos: falta algún que otro contenedor -los containers que no entran, no pueden salir cargados- y hay algunas demoras en trámites”.

De todas maneras, reconoció que “hasta ahora esta industria y esta empresa sigue trabajando sin pausa y esperando que todas las otras industrias y proveedores de algunos servicios y productos puedan volver a trabajar, tanto para poder atender ciertas necesidades como por sus propias economías”.

Finalmente, en este escenario particular, valoró el proceso de adaptación de las personas. “Se destaca la tolerancia y la paciencia para adaptarse a nuevos protocolos, a nuevas formas de relacionarse, tanto el personal de la empresa con proveedores o clientes”, subrayó.

Martín Acevedo Miño, decano Subsede Paraná Universidad Católica Argentina

“El aislamiento obligatorio para nosotros significó la puesta en marcha de un sistema de enseñanza a distancia que lo teníamos preparado, y que lo veníamos usando a muy pequeña escala, siempre hablando en el contexto de la universidad. La UCA, en todas sus subsedes, implementó las clases por entornos virtuales de aprendizaje y por Zoom. Esto significó un enrome desafío ya que implicó crear muchísimas aulas, tantas aulas virtuales como aulas físicas tienen los edificios de la universidad y el desafío fue sortead con éxito”, planteó por un lado el abogado.

Respecto de la etapa que viene, anticipó: “Nosotros esperamos que, dada la evolución del virus en Entre Ríos, gradualmente comencemos a volver a la normalidad, y en ese sentido ya empezamos a pensar en el escenario que nos espera cuando esta contingencia haya terminado. Respecto a la emergencia en sí misma, nosotros nos ajustamos a las normativas, y el contexto implicó una serie de restricciones, mientras que ahora estamos atentos a las medidas que se van a disponer para los momentos posteriores a la pandemia, tal como ha sucedido en Europa”.

Norma Neif, Laboratorios Lafedar S.A.

“Nuestra empresa es considerada de elaboración de productos esenciales por lo que estamos trabajando normalmente con la asistencia del personal en un 98 %, y todos cumplimos rigurosamente con los protocolos y medidas sanitarias exigidas. Nuestro mercado sigue funcionando normalmente y no hemos notado mermas en la comercialización de nuestros productos”, planteó la titular del laboratorio paranaense.

Además, anticipó: “Al futuro lo veo muy complicado, sin planificación y es un día a día cargado de incertidumbre. Estamos como todo el mundo, esperando que todo pase de una buena vez”.

Nélson Lafauci, boliches bailables

“En el sector de boliches llevamos casi 70 días sin trabajar y algunos de los locales ya veníamos con la pretensión de abrir temporada en abril, y algunos ya habían cerrado a finales de noviembre. Son muchos meses y nos estamos perdiendo la temporada de invierno que es la más importante”, lamentó el empresario paranaense.

En esta línea, planteó: “Pienso que después de tanto tiempo que en Entre Ríos no hay casos de Covid positivo, exceptuando un repatriado en Concordia, habría que pensar en una forma de flexibilizar, pensando siempre que primero la salud. Tenemos que encontrarle la vuelta, especialmente porque nuestra provincia es una isla, y habría que tomar medidas restrictivas a los accesos".

Respecto de este último punto, se preguntó: “Están pasando 5.000 vehículos por día por el Túnel. Pregunto: ¿es necesario tantos autos por día en nuestra provincia? Nosotros, sobre el futuro, necesitamos alguna precisión, porque la verdad vemos que en algunas ciudades ya tienen agendas futuras, y nosotros ninguna”.

Juan Balbi, Cafer

Juan Balbi, el presidente de Cooperativas Agropecuarias Federadas de Entre Ríos (Cafer), consideró que la pandemia del Covid-19 genera muchas reflexiones, pero a la hora de hacer un balance de estos sesenta días hizo hincapié en dos cuestiones: la salud y la economía.

“La cuarentena nos hizo aprender a todos una nueva forma de vivir”, algo que “en mis años nunca había experimentado”. Por eso, “mi primera reflexión tiene que ver con el hecho de que hemos revalorizado la importancia de la salud, ya que como dijo el Presidente (Alberto Fernández) sin salud no hay nada”.

Balbi, en segundo lugar, hizo referencia a los efectos de la cuarentena en la economía, a pesar de que el sector agropecuario fue uno de los primeros en ser considerado esencial, lo que le permitió trabajar prácticamente con normalidad.

En el sector agrícola, que le compete a las cooperativas de Cafer, “estamos atravesando una situación comercial bastante compleja, nunca vista a nivel mundial, con precio deprimidos, que significaron un shock para los mercados internacionales”, remarcó.

También en materia económica, pero “de entrecasa”, el presidente de Cafer expresó su preocupación por el dólar, la situación financiera y la posibilidad siempre latente de un nuevo aumento de las retenciones, dado que “complicaría mucho la rentabilidad, hoy muy ajustada”.

Balbi, por último, dejó otras dos reflexiones. “La sociedad no puede dejar de alimentarse y el sector agropecuario estuvo en la línea de fuego trabajando para que los alimentos, como ha sucedido, no faltaran, y esto, tal vez, no ha sido reconocido como debería”, observó.

La cuarentena, además, permitió “derribar el mito de que el campo, sobre todo la ganadería, es un problema desde el punto de vista ambiental. En este tiempo las imágenes satelitales han mostrado cómo el planeta se ha limpiado, mientras el campo siguió trabajando y las pobres vacas emitiendo sus gases”.

Agustín Arias, Argeniss Software

El Project Manager de Argeniss Software, radicada en Paraná, reconoció que la situación en su industria “es relativamente normal” dado el impulso y crecimiento del sector. “No nos podemos quejar comparados con otras”, admitió, aunque puntualizó algunas contingencias que surgieron propias de la pandemia, por tener sus principales clientes en los Estados Unidos.

“A pesar de la gran depresión que están viviendo en Estados Unidos, no los afectó tanto a nuestros clientes, pero sí a uno en particular que canceló un proyecto. Eso impactó en algún punto en las ventas. Otros pidieron hacer rebajas, por lo cual tuvimos que flexibilizar. Si bien el impacto no fue grande y el porcentaje es ínfimo, sí nos impactó de alguna manera porque todos nuestros cañones apuntan a ese país”, consideró.

Respecto de los procesos internos en la empresa, aplicaron cambios y buscaron adaptarse al modo ‘home office’, con los respectivos protocolos, pero la misma productividad. De todos modos, confió que están atentos “a la parte emocional, día a día; los estamos monitoreando a todos con Recursos Humanos, para hacer un seguimiento”.

Eugenio Montenegro, Grupo Comunicar

El impulsor y líder de Grupo Comuicar cree que a dos meses del aislamiento, “el saldo es muy positivo”. Al interior de la estructura, subrayó que “ha sido un placer ver cómo los valores soportaron el crujir de las estructuras”. “El tipo de forma de relación que tenemos como equipo ha sido una felicidad. En casa de herrero, cuchillo de hierro. Hemos disfrutado de estar juntos, de acompañarnos, estar cerca y estar reinventándonos”, aseguró.

Al respecto, analizó que “un montón de industrias, de sectores, de organizaciones, que venían rezagados de advertir los cambios en el mercado, han sido obligados por el contexto a reaccionar, adaptarse, innovar, evolucionar, ahora sí inevitable”. Fundamentalmente, considera que “ha hecho estallar paradigmas y ha exigido un proceso de reinvención vertiginoso que ahora sí es innovar o morir”.

Para Montenegro, la pandemia fue “un cachetazo” que obligó a las personas a reflexionar sobre sus prácticas y sus entornos. Aseguró además que “las empresas se pusieron a prueba respecto del tipo de construcción cultural de sus equipos, con sus clientes internos y externos”, por lo cual se vieron en la necesidad de avanzar en la transformación digital y la evolución de los modelos de gestión, con capacidad de adaptación. Y tras la sorpresa y la reinvención, en esta nueva etapa, acota, es tiempo de nuevos proyectos.

Darío Vera: Agencia de publicidad

“Desde nuestro punto de vista, entiendo que si bien esto generó un caos a nivel planeta, con un duro golpe a la economía, con cierre de marcas y todo lo que vemos, también generó cosas positivas como valores. Empezamos a darnos cuenta de lo que tenemos a nuestro alrededor, valoramos los logros y empezamos a sentir a los que tenemos a nuestro lado. Cosas que en la vorágine cotidiana no consideramos en un total dimensión”, reflexionó.

En este sentido, amplió: “Nosotros no estamos preparados para esta pandemia y pudimos ver otras situaciones a nivel personal. Veo también muy positivo lo que pasa en la provincia donde casi no hay contagios. En cuanto a lo económico estamos muy complicados. La nueva realidad impone protocolos, y la gente lo está entendiendo. La modalidad online ya es una realidad muy extendida, y considero que se vienen importantes cambios para todos, con una economía de resurgimiento muy lento”.

Consultado por la realidad propio, indicó que “como agencia de publicidad se nos cayeron presupuestos de marcas, se nos cayeron medios propios que tenemos como pantallas de Led y otras cosas más. Las marcas no tenían un resto para solventar la publicidad. Estamos ya con dos semanas a ver el fruto del trabajo, y vamos creando proyectos a futuro y vamos teniendo consultas, presupuestos que aparecen y creo que saldremos”.

Finalmente, sostuvo: “Creo que los cambios serán positivos, aunque ahora mucho no lo vean. Nosotros como publicistas somos muy optimistas. Habrá que tener paciencia, porque en muchas cosas será todo muy lento”.

Sebastián Bouzada, Pondesur

“La cadena porcina está extremadamente complicada. Arrancamos la cuarentena con un precio de capón a 78 pesos más IVA y hoy está en 60 pesos más IVA. El problema es que no encontró el piso todavía y se estima que va a seguir cayendo”, advirtió el empresario porcino.

La principal causa, según acusa, son los frigoríficos. “Lo que más ha marcado la caída del precio del capón es que se ha retirado la industria chacinadora, que compra para producir fiambres. Eso ha hecho que un montón de capones queden sin compradores y estén sobrando”, analizó, y acotó: “Hay canales de ventas que desaparecieron”, vinculados a bares, restaurantes y turismo.

Ante esta situación, destacó que buscan promocionar la venta al consumidor final. “Hay una esperanza. Se está viendo que se está moviendo muy bien el consumo de cortes frescos, que es lo que el argentino consume que va a parar a la parrilla. En las carnicerías ha aumentado la venta”, afirmó, y estima que esto permitirá que el precio del capón al productor “deje de caer”.

Finalmente, con este panorama, confió que desde Pondesur creen oportuno abrir más locales o franquicias para incrementar la venta de carne de cerdo fresca para compensar el derrumbe de demanda de los frigoríficos de chacinados de jamones y pulpas.

Alejandro Di Palma, Estaciones de Servicio Laurencena y Bioder SA

Por un lado, se refirió al rubro de combustibles y advirtió por la fuerte recesión, con caídas de ventas que en el arranque llegaron hasta el 90%, sin cubrir los costos mínimos de sueldos. “Somos empresarios vinculados a actividades esenciales. No tuvimos un parate, de manera tal que esta sorpresa que todo el mundo ve de tener ventas que no alcanzan a cubrir ni mínimanente los costos, es algo que veníamos denunciando. Acá había solamente silencio”, cuestionó.

Por otro lado, respecto de la cadena porcina, alertó que el mercado “se derrumbó, se destruyó”, por una fuerte caída de precios y de demanda, además de poner en relieve las importaciones sostenidas en el sector.

“En este momento tenemos dos dudas. Primero, cuánto va a durar el impacto económico, la duración de este desastre tremendo. Y finalmente cuál va a ser el gradiente de la curva que nos va a sacar de este cataclismo y nos llevaría hacia las ventas iniciales a este evento”, planteó, y resaltó que la expectativa es “bastante pobre, porque antes de esto las ventas no nos conformaban, estábamos en el medio de una recesión, y hoy parecen que son números fantásticos”.

Sebastián Bel, Weekend Travel

El referente de la Cámara Entrerriana de Turismo (CET) advirtió que el sector está parado, incluidas las agencias de viaje y sectores afines como la hotelería y gastronomía. “Esto excede no solamente al turismo, sino que es más amplio: no poder movilizarse hace que esta actividad esté totalmente colapsada”, expresó.

Ante esto, la mirada está puesta para fin de año. “Nosotros siempre pensamos con optimismo, viendo tendencias en Europa que comienza la temporada de verano y cómo ellos se van a reinventar, tratando nosotros de poder sacar algunas ideas para implementar después”, admitió, y lamentó que “la temporada de invierno la tenemos perdida”.

Bel anticipa que “hasta que no haya una apertura de fronteras, el turismo no va a funcionar”. “También tenemos que empezar a entender que no va a ser lo mismo la actividad, principalmente en nuestra provincia, que tiene su propuesta a través del termalismo, de las reuniones, fiestas populares y eventos”, distinguió.

Finalmente, manifestó: “Lamentablemente, la situación es crítica, desalentadora, pero nosotros como dirigentes y profesionales tenemos que seguir pensando y buscando ideas, propuestas, protocolos, todo lo que sea para reactivar esta economía tan importante”.

Informe Dos Florines
Fuente: Página Política

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