Carolina Gaillard preside la Comisión de Legislación Penal en la Cámara de Diputados de la Nación. La legisladora tiene una relación de años con el Presidente. Desde los inicios del kirchnerismo, allá por el 2003, cuando Alberto Fernández era la cara visible del gobierno de Néstor Kirchner. En aquellos años, Gaillard cursaba la carrera de Abogacía en la UBA y participaba en política para conducir el centro de estudiantes. Su primera jefa política fue Vilma Ibarra, quien en esos tiempos era pareja de Fernández y hoy se desempeña como secretaria Legal y Técnica. En un reportaje con Página Política dio sus puntos de vista sobre el devenir de la política en los ámbitos nacional y provincial.


-Por qué crees que Alberto Fernández no quiere conformar el albertismo?

-Me parece que Alberto ha sido elegido por la Vicepresidenta como el candidato para un momento político concreto de nuestro país que requiere de la necesidad de crear los más amplios consensos. Creo que Alberto es eso, un tipo que tiene una mirada superadora a todos los espacios que constituyen el Frente de Todos. Le va a dar una importante institucionalidad a todo este proceso. Es el presidente de una coalición donde su figura sintetiza.

-En el Frente Todos se ven más tensiones que en Juntos por el Cambio. ¿Esas tensiones se van a ir acomodando, se deberían acomodar o se convivirá con ellas y habrá que administrarlas?

-Las tensiones existen por la sencilla razón de que hay miradas diferentes sobre determinados temas, más allá que se esté de acuerdo en lo general sobre el rumbo de la gestión. Hay diversidad dentro del gobierno que el tiempo irá amalgamando. Me parece, de todas maneras, que la impronta la pone Alberto, que alcanzó el primer objetivo, que fue recuperar el gobierno. Creo también que todos somos conscientes de preservar la unidad en el marco de las diferencias ante un escenario que fue penoso, como el gobierno de Mauricio Macri, por eso la responsabilidad de todos es que esto funcione.

-¿Lo ves entonces a Fernández más como un administrador de las diferencias?

-Él tiene una identidad propia. No es casualidad que Cristina lo haya elegido a él, aparte del profundo conocimiento del Estado. Además tiene carácter para hacerlo. Insisto, el trazo grueso de lo que se está haciendo cuenta con la coincidencia de todos los sectores del frente.

-Voces más periféricas del oficialismo han dicho públicamente que el gobierno nacional tiene problemas de comunicación y piden más voces. También se podría decir que lo que hay son problemas de la política. ¿Cómo lo ves?

-Alberto ha optado por ser él mismo el comunicador, cosa que hace muy bien. Es un excelente comunicador. Lo que sí me parece es que debería haber mayor protagonismo de los ministros, ya que se están haciendo cosas muy buenas y eso no está en la agenda diaria y el Presidente no puede estar comunicado todo, todo el tiempo. Son cosas que se van a ir acomodando.

-¿La avanzada en Vicentin y la posterior marcha atrás la viviste como una derrota, una corrección, un error que se pudo haber evitado…?

-La iniciativa tenía un fin muy bueno. Vicentin había tomado créditos del Estado nacional y tenía una deuda importante con productores sin cobrar. La empresa está fundida. El error fue no medir el impacto político en el territorio donde está la empresa (Santa Fe). Faltó, además, explicar a la sociedad lo que había ocurrido. No lo vivo como una derrota, porque la virtud de Alberto es tener la capacidad de recalcular.

-¿Cómo evalúas la gestión de Gustavo Bordet y dónde te lo imaginás en el 2023?

-En el marco de las dificultades del gobierno nacional anterior, Gustavo fue muy inteligente para administrar la cosa pública. Reasignó gran parte de los fondos de la provincia a Desarrollo Social, lo que fue una decisión acertada. Fui parte de su primera gestión (en Turismo y Cultura) y estoy agradecida porque pudimos desarrollar muchas políticas en un contexto nacional muy dificultoso. También fue un gobierno en el que se ordenó lo público, lo que no significa que haya sido un buen gobierno sólo por ordenar los números, sino que me pareció clave que haya puesto la inversión en desarrollo y salud. Le puso una impronta diferente a lo que habían sido los gobiernos de (Sergio) Urribarri, que también fueron muy buenos, en otro contexto.

¿Y en el 2023?

Lo veo en la Legislatura nacional, pero también he hablado con él varias veces y me gusta mucho lo que piensa cuando dice que en la política no hay que permanecer por permanecer. Eso está muy bueno. Quizás termine su segundo mandato y se dedique a escribir un libro. Sería una pena, porque es un cuadro valioso que debería estar en un lugar nacional.

-Se está por presentar en Entre Ríos un proyecto de ley de equidad de género que llega hasta la fórmula. ¿Sale sin resistencias o el contexto que se vive no deja lugar a eso?

-Bordet incluyó a las mujeres en las gestiones ejecutivas, uno lo ve en el gabinete. Incluso envió un proyecto de reforma política que incluía la paridad de género. Creo que el proyecto que se está por presentar va a salir porque la lucha feminista ha hecho que se llegue a un lugar donde hoy el tema de género, teniendo un ministerio a nivel nacional, es una agenda pública muy fuerte. Igual va a haber resistencias. Pero la decisión del gobernador y la vicegobernadora ya está tomada y esto es avanzar en este sentido.

-Se le critica a Bordet, en el seno del oficialismo, tener poca rosca. ¿Le pedirías más de esto?

-Tiene un estilo. No lo cuestiono. Creo que si queremos rosca, tenemos la libertad de hacerla, construir espacios y discutir la política. En su gobierno hubo internas. Muchas veces se dice que en la provincia no se discute política. Nadie nos veta la posibilidad de hacerlo. La rosca tiene que estar, y eso que soy una enamorada de la gestión y entiendo la política como una forma de dar respuesta a la gente, pero también entiendo que con sólo gestión no alcanza. Gustavo apuesta a la gestión. Acá nadie obtura nada, no lo he escuchado decir no discutan, no debatan.

-¿Qué opinión tenés sobre el Poder Judicial nacional y provincial?

-No creo que los jueces y fiscales sean todos malos. Como en todo, hay de todo. Sí creo que el Poder Judicial tiene privilegios que no se han reformulado pese a estar en crisis. La administración de justicia es un servicio público y no está funcionando bien. Replantearlo no debería generar tanto ruido y tanta resistencia, lo que indica que hay sectores que no quieren que la cosa cambie para seguir conservando el poder que tienen sobre la vida de las personas.

-¿Dónde estará Carolina Gaillard en diciembre del año que viene cuando termine el mandato?

-Voy a estar participando de un colectivo político de jóvenes de mi provincia que piensen y elaboren políticas a 20 años.
Fuente: Página Política

Claves

Entrevista Gaillard

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.

Publicá tu comentario

¡Tu comentario fue enviado con éxito!

La publicación del mismo está sujeta a la aprobación del moderador. Muchas gracias.

¡Escribí tu comentario!

* 600 caracteres disponibles