El nombre de Martín Müller no figuraba entre el puñado de nombres que sonaron para hacerse cargo del Consejo General de Educación (CGE) en este período que se inicia el 10 de diciembre.

Está a cargo de la Dirección Departamental de Escuelas de su ciudad, Gualeguay. Tiene el título docente que requiere el puesto: es profesor de Historia, egresado de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Allí también recibió el título de Licenciado en Historia.

Tiene en etapa de tesis, además, el doctorado en Ciencias Sociales que dicta la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).

Müller tiene 38 años y su militancia política en el peronismo arrancó en Rosario, como estudiante, en el Movimiento Evita. Ya de vuelta en Entre Ríos, siguió su trabajo en la JP Evita de su ciudad y fue de los que se encolumnaron primero en 2015 con la candidatura de Gustavo Bordet a la Gobernación. Es secretario General del PJ del departamento.

En 2019 fue candidato a intendente, tras imponerse en la interna. Perdió ante el presidente municipal de Cambiemos, Federico Bogdan que buscaba y logró su reelección.

En diálogo con Página Política, Müller habla de las problemáticas de la escuela que más lo preocupan, define la relación que espera con los gremios docentes y opina acerca de políticas públicas a nivel nacional. La ESI, el desarrollo local, la participación de la comunidad y los conflictos que derivan de “no comunicar bien” las medidas que se toman.

-¿Cómo te enteraste de la designación?
-Me enteré el lunes de mañana. Gustavo Bordet me convocó el domingo para una reunión. Teníamos un equipo trabajando pero me enteré el lunes de mañana. Uno tiene una relación construida con los equipos de la Departamental (Dirección Departamental de Escuelas, de Gualeguay, de la que está a cargo); con la figura de Graciela Bar que de alguna manera siempre ha estado vinculada, es una persona de consulta permanente de Bordet y oficia y oficiará de asesora técnica del CGE con una mirada estratégica. Haremos un buen equipo con ella y con el resto de los funcionarios que se vayan incorporando.

-¿Cuál será el cargo de Graciela Bar exactamente?
-No va a estar dentro de la orgánica si no que va a hacer una asesoría externa. Esa es su voluntad, sin generar un doble comando o interferir en los roles de los distintos funcionarios.

-¿Que supone gestionar un organismo tan grande como el CGE?
-Tengo que decir que valoro mucho lo que ha hecho Marta Landó (al frente del Consejo). Por la impronta de Bordet, hacia el interior del CGE se ha ordenado mucho, se ha hecho más eficiente el funcionamiento. Partimos de un piso interesante, respecto de la posibilidad de no tener que estar dedicándole el tiempo necesario a estas cuestiones y abocarnos de lleno a las políticas públicas de fondo en educación. Vamos a poner un gran énfasis en esto. Hay que trabajar en la modernización, la desburocratización.

-¿Sirve la experiencia de estar al frente de una Dirección Departamental? ¿O no se compara en escala la gestión en el CGE?
- Lógicamente, no es del todo comparable por el tamaño, por la estructura del Consejo. Pero uno cree haber aprendido una forma de trabajo, una construcción de autoridad de nuevo tipo, con trabajo en equipo, apostando al buen clima, al permanente diálogo, a la horizontalidad en la forma de tomar decisiones. Pretendo llevar ese modo al CGE. Por otro lado, la Departamental aporta las relaciones, el trabajo en el territorio, más cerca de la escuela donde uno puede ver cómo impacta lo que se decide en el organismo central. Muchas veces hay decisiones que a la hora de llegar a las escuelas se diluyen o no se entienden o se comunican mal o se superponen con otras decisiones. En lugar de acompañar, de ayudar al proyecto educativo, hay veces que puede haber medidas que lo perjudican. Esto es algo que uno va a tratar de tener en cuenta a la hora de tomar ciertas decisiones. Queremos tener una mirada integral de lo que estamos haciendo.
La escuela y el desarrollo
-Desde tu perspectiva, ¿cuál es la función elemental de la escuela pública?
-Hoy parece prioritario recuperar el derecho a la educación en la escuela. Hubo durante este tiempo una tendencia a considerar la educación como servicio, una educación encaminada hacia la mercantilización. Esto es un peligro que atenta contra la escuela pública y que no está en el marco de nuestra normativa. Es así que amparándonos en leyes nacionales y provinciales tenemos como prioridad reformar esa agenda, garantizar el derecho a la educación, haciendo énfasis en la calidad educativa, fortalecer el nivel secundario que tiene altos niveles de abandono como en todo el país, apostando a la recuperación de la autoridad de los docentes a los que vamos a acompañar y esto tendrá que ver con mejores didácticas.

-¿Qué rol le cabe a la escuela particularmente en Entre Ríos?
- Hay un mensaje claro en la nueva etapa a cargo de Bordet que es pensar en el modelo económico y de desarrollo productivo de la provincia. Es clave vincular la escuela con el trabajo. Por el perfil que se va manejando esto estará en mucha sintonía con lo que se plantea a nivel nacional con eso. Hay algo sobre lo que tenemos que poner la prioridad. Los indicadores de Entre Ríos están en el promedio de lo que ocurre a nivel nacional. En Entre Ríos tenemos un buen presupuesto aun cuando hay que hacerse cargo del desfinanciamiento que hubo de Nación. No me gustan los análisis catastróficos, se han dado avances en un proceso de largo plazo. Hay realidades que no se cambian de un día para el otro. Hay problemas que marcarán ejes prioritarios como es el vínculo de la escuela con sectores sociales, con organismos públicos, privados. Hay que apostar a recuperar la población de la escuela rural que se encuentra en un estado crítico no por su funcionamiento si no por la migración incesante del campo a la ciudad. Esto requerirá de acciones a desarrollar con otras áreas y otros sectores.

-¿La escuela entonces debe estar en sintonía con el desarrollo local, con un modelo de desarrollo entrerriano?
- Es muy importante lograrlo. Hay experiencias que se están dando para potenciar un objetivo que ya nació, que busca la vinculación de la educación de jóvenes y adultos con el desarrollo local. Esto requerirá el diálogo con los intendentes, con áreas de municipios que han avanzado como en Cerrito, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú, Villaguay. Hay que ver esas experiencias, profundizarlas de la mano de un plan. Seguramente esto implicará la articulación con el nuevo Ministerio a cargo de Juan José Bahillo.
La secundaria
-¿Qué problemáticas de la educación pública te preocupan particularmente en este inicio de gestión?
- La escuela secundaria, la deserción, la repitencia. Hay una necesidad de de transformación de la escuela secundaria. Hay que hacer una revisión de la forma de evaluación, que definitivamente no ayuda a mejorar la calidad. Se lo está haciendo en la primaria. Pero siempre se trata de hacer entender a los docentes, y después a las familias, qué es lo que significa evaluar. Es un poco técnico pero hay que abordarlo de manera urgente. Y ese abordaje se va a tratar de hacer lo más participativo posible y fundamentalmente comunicando bien. Muchas veces las buenas intenciones mueren o terminan en terremotos de otro modo. Hay que reconocer que los tiempos de la escuela son diferentes de los de la política, de los de los medios. Tal vez pequemos de prudentes pero los cambios de ese modo van a ser bien sembrados, de manera consensuada.

-La Educación Sexual Integral es una deuda pendiente
-Hubo un avance importante en 2019 con los referentes territoriales. Este año hubo coordinadores para la ESI y eso ha servido mucho. Son personas que están trabajando territorialmente. Se trabajó mucho este año. Se hizo hincapié en la prevención del abuso, se ha hablado mucho, y hay un piso fue muy interesante, muy valioso. Hay dos coordinadores en los departamentos que van escuela por escuela. Cuando se trabajó el protocolo ante denuncias de abuso salieron un montón de situaciones terribles y dudas respecto de cómo debía actuar la escuela. Una mirada que comparten todas las direcciones departamentales es la necesidad de escuchar la demanda de los adolescentes, atender a esa demanda para que el tema esté instalado de otra forma, no como un tema más, un contenido más porque para nuestros jóvenes es central. Arrancamos mal con esta temática si no hacemos un trabajo con los centros de estudiantes, con la participación. Hay que romper miradas que por ahí son miradas desinformadas. A veces son miradas intencionalmente mal informadas, basadas en el miedo. Siempre hay que comunicar lo mejor posible pero avanzar firme. Entiendo que el gobierno nacional va a tener una política clara al respecto.
Presupuesto, paritarias
-¿Qué esperás del gobierno de Alberto Fernández en materia educativa?
- De entrada tenemos que partir del diagnóstico de lo que deja Macri. Un 32% menos de presupuesto educativo. Esto tiene un impacto sobre todo en el sistema obligatorio y también se da en las universidades. Entiendo que hay que recuperar lo que dice la ley: el 6% del PBI para educación. En el caso de la provincia, el presupuesto es muy grande, ronda los 30 mil millones de pesos que se asignan casi exclusivamente a salarios. Queda menos del 10 por ciento para todo lo demás.

-¿Cómo será la relación con los gremios docentes? ¿Fernández debe restablecer la paritaria nacional?
-Alberto ha demostrado voluntad de retomar la paritaria. Eso charlamos ayer con el gobernador Bordet. Será difícil en el corto plazo lograr equiparar los sueldos porque la disparidad que se produjo es enorme entre las provincias. Entre Ríos quedó por encima del promedio pero hay otras que están muy por debajo. Es un avance que se retome la discusión nacional y uno valora que durante todo este tiempo la paritaria en la provincia ha sido aprovechada muy bien en términos salariales y también en otras temáticas que se trabajaron en conjunto. En Gualeguay hemos tenido un diálogo permanente con los gremios, una relación de confianza. No va a faltar voluntad de diálogo de parte de la gestión.

-Muchos problemas crónicos de la educación parecieran tener origen en la decisión de traspasar el sistema educativo a las provincias, sin las partidas presupuestarias necesarias. ¿Se puede dar marcha atrás con esa medida? ¿Habría que encontrar alguna otras formas?
- La descentralización no fue neutral. En los 90, en un gobierno de sesgo neoliberal, se delegaron funciones y responsabilidades sin presupuesto. Yo creo que la descentralización es buena. Es positivo atender a los criterios locales y provinciales en el sistema educativo. No es necesraio volver para atrás. Lo que sí se necesita, tal vez, es una nueva ley de financiamiento nacional con un piso en lo que ya se logró con la ley vigente. Hay que pensar formas más federales y equitativas. Hay modelos como el de Brasil con un presupuesto fijo por alumno. Pero son asuntos que hay que discutir en profundidad.

-¿Te aporta alguna perspectiva especial para pensar la escuela pública la formación en historia?
-Tal vez sí. Te da una perspectiva de donde estamos parados, una mirada crítica de proceso. Si uno ve los conceptos que se plantean en torno al programa de Macri “Secundaria Federal 2030”, uno podría coincidir con el diagnóstico. Pero te ponés a mirar qué hay detrás de esto, cómo se enmarca con las políticas de la gestión, cómo se plantea desde una mirada político ideológica diferente.
Fuente: Página Política

Claves

Entrevista Educacion CGE Bordet

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