Para 2006, un incipiente movimiento de mujeres en torno a los partidos ya venía de fracaso en fracaso para lograr “cupo femenino” en la Legislatura entrerriana que igualara a la provincia con la legislación nacional.

La interna del peronismo entraba en un callejón que terminaba en la fractura. El oficialismo partidario, liderado por el entonces gobernador Jorge Busti, hizo un intento: ofrecer la reelección como intendente al adversario más firme, Julio Solanas que terminó siendo finalmente candidato por afuera del PJ, con la denominada Lista 100.

Para el PJ, se hacía urgente una ley que por un lado, habilitara la hasta entonces impedida reelección de los intendentes; por el otro, eliminara la imposibilidad de ser candidato -o incluso de permanecer en condición de intendente- a todo quien estuviera en condición de procesado en la Justicia. Era el caso de un hombre con muchos votos: Daniel Rossi, intendente de Santa Elena.

La reforma a la Ley 3001, que regía la vida de los municipios desde 1934, se puso en debate en la Legislatura mientras el peronismo profundizaba su fractura. La diputada Lucy Grimalt, de la Red de Participación Popular, electa por una coalición con la UCR, sumó su voto a la reforma de la 3001 y le imprimió su sello: logró que el proyecto incluyera la Equidad de Género (50% y 50%, intercalados varones y mujeres) para las listas de candidatos a concejales. Un paso impensado para el momento, paso que cambió para siempre las reglas de juego político a nivel municipal.

El contexto ha cambiado, en parte porque la participación de las mujeres se garantizó por ley en las ciudades entrerrianas. En el presente, la Legislatura debate el proyecto presentado por la Red por la Igualdad, con el aval del gobernador Gustavo Bordet. Grimalt estuvo entre las dirigentes que expusieron los lineamientos del proyecto y habló con Página Política sobre el contexto que hace posible el tratamiento de este tema.

-¿Cuál será la suerte del proyecto de Paridad en la Legislatura esta vez?
-Tengo muchísimas expectativas. Se abre una etapa distinta, hay condiciones en la sociedad que me parece que indican que esta vez sí llegamos a la paridad. En 2008 (cuando la Constitución provincial consagró la Equidad de Género) fue el activismo el que logró dar el debate dentro de la Convención Constituyente. Sin embargo, no estaba todavía presente ese activismo en la sociedad. Yo creo que hoy, con la lucha por el #NiUnaMenos y después con la legalización del aborto la sociedad ha comprendido y hay un estado de conciencia que impide que podamos pensar la resolución de los problemas si no estamos todos los colectivos integrados. Si no estamos todos, no solucionamos los tantísimos problemas que tenemos hoy. En el 2008 era un movimiento, faltaba todavía.

-¿Y en el 2006? ¿Qué pensaste esa noche, tras la aprobación de la Equidad de Género en los municipios?
-Esa noche sentí que fue como tirar una botella al mar. Hoy es distinto. Cuando veo las pibas jóvenes veo que es distinto. Porque lo que ahora hay es una generación de muchas chicas jóvenes que tienen una conciencia de género, una conciencia feminista muy importante. En el 2006 todavía no hablábamos de conciencia feminista, esa conciencia feminista que vino a transformar todas las estructuras de los estados patriarcales.

-La Equidad de Género en los municipios, en 2006, empezó por impactar en las estructuras de poder de los caudillos departamentales de entonces. Muchas veces se quejaron. Decían que no había mujeres para garantizar la ley.
-Debieran agradecer porque se les hizo más fácil conseguir más votos, obligados a abrir las listas a las mujeres que siempre militaban pero no se las podía votar porque no estaban nunca en las listas. Ampliamos la democracia, no se les quita poder, al contrario. Enriqueces un proyecto político.
Los pasos, ahora
-¿Cómo imaginás el debate que se viene ahora en la Legislatura y en la sociedad?
- La historia nos demuestra a las mujeres que es complicado. Va a haber mucho debate, muchísimo y por eso es importante que a esto lo debata la sociedad y que salgamos con una comunicación muy clara. Temo que se pretenda estigmatizar la Paridad Integral argumentando que se generan más cargos para la política lo que no es cierto y tiene que quedar claro. Esto se trata de tener presente que hay una realidad que debemos construirla todas las personas, todos los colectivos. Y hoy ya no hablamos únicamente de mujeres, hablamos de lesbianas, travas, travestis, trans, no binaries. Estamos hablando de que la identidad de género o la orientación sexual no puede excluirte de la vida de la sociedad. Todos y todas las personas somos ciudadanas. Va a ser un debate complicado. Pero hay que sacarlo de la estigmatización que intentan.

-¿Pensás que pueda haber sectores que impugnen que el Estado regule la paridad en instituciones, empresas, en la sociedad civil?
- No creo. De la construcción de este proyecto fueron parte las empresarias que cuentan lo que viven en su sector; las sindicalistas que también vivencian la marginación; las vecinalistas que hacen tanto por su barrio, son tantas y no figuran en ningún lado.

- Las resistencias vendrán entonces de algún sector de la dirigencia política
-Creo que sí. Me preocupa que se pretenda instalar esta falacia, de que la paridad supone más cargos para la política y esto no es así.

-Supone repartir los cargos
-Exactamente eso. Repartir los cargos en paridad.
Fuente: Página Política

Claves

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