Es una manera gráfica de contar lo que ocurrió con las PASO de este domingo en Entre Ríos. El concepto inicial de campaña de Cambiemos operó como un búmeran para el candidato a gobernador Atilio Benedetti.

Cambiemos lo usó al inicio de la campaña con el propósito de perjudicar al gobernador Gustavo Bordet. Ni bien cerrado el acuerdo de unidad con el kirchnerismo, a fines de febrero, salieron a decir que Bordet y su antecesor Sergio Urribarri eran “lo mismo”.

Esperaban con eso desalentar el posible acompañamiento a Bordet de votantes de Cambiemos desencantados por el fracaso económico del gobierno de Mauricio Macri. Incluso hasta tenían medido con encuestas el fuerte rechazo a Urribarri dentro de quienes votan o votaron a Cambiemos.

Pero Urribarri no fue candidato para esta elección provincial. Y el acuerdo de unidad de Bordet con Cristina Fernández impactó en las listas del frente Creer con candidatos K sin denuncias por corrupción.

Y, cuando faltaban diez días para las PASO, a Macri se le ocurrió meterse en la campaña provincial. Lo que consiguió fue que Benedetti quedara más claramente identificado ante el electorado como el candidato del Presidente en Entre Ríos. Macri y Benedetti “son lo mismo”, devolvieron, entonces, desde el peronismo.

Benedetti intentó presentar a Bordet como “cómplice” o “encubridor” de hechos de corrupción de la anterior gestión que están siendo investigados por la justicia. Pero, gracias a Macri, terminó siendo la cara en la provincia del ajuste que Cambiemos aplica desde la Nación. De pronto, el radical debió hacerse cargo de los tarifazos, la inflación, el derrumbe del consumo, las tasas de interés por las nubes que ponen en aprieto a las pymes, desalientan la inversión y profundizan la recesión y el desempleo. Todas medidas decididas por Macri y que la UCR cuestiona.

Este es el elemento central que explica, no ya el triunfo, sino la abrumadora diferencia a favor de Bordet, que estuvo muy por encima de las propias expectativas de la Casa Gris.
La mano que Macri le dio a Bordet Pablo Bizai 15 Abr, 2019
Todos unidos triunfaremos
El resultado revaloriza a la “unidad en la diversidad” del peronismo, que lo había hecho perder en las legislativas de 2009 y 2017, curiosamente en ambos casos frente a Benedetti.

Esta vez resultó. Fue posible porque no los une el amor, sino el espanto hacia las políticas nacionales. Y efectivo, porque el peronismo supo leer adecuadamente ese mismo rechazo en la sociedad.

Macri lo hizo. Sin restar méritos a Bordet, a sus medidas contenedoras de la crisis desde la gestión provincial (no despidió a nadie, buscó poner en orden las cuentas y se hizo cargo de cubrir baches de financiamiento de la Nación); a su armado electoral; hasta a la acertada elección de una mujer como compañera de fórmula. Pero la abrumadora diferencia sobre Cambiemos –en una provincia de voto conservador, en la que venía ganando Macri desde 2015- es obra de la Casa Rosada y su decisión de jugar en Entre Ríos.

En este año electoral, Entre Ríos fue la primera provincia en la que la pulseada se planteó entre Cambiemos y el peronismo unido. Los resultados tienen por eso un fuerte impacto nacional de cara a las elecciones de octubre.

Claramente, el derrotado fue Macri. Pero Bordet no es Cristina.
Fuente: Página Política

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PASO Entre Ríos Bordet Benedetti Macri

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